Doble reenvío vs. sencillo: cuándo vale la pena en tu obra
Doble reenvío vs. sencillo: capacidad contra velocidad, con números de flota real. Así se decide la configuración que tu obra necesita antes de firmar contrato.
Especialista en Construcción Vertical

El reenvío define cómo se enrolla el cable de izaje alrededor de las poleas del gancho: con más líneas (doble reenvío) el polipasto multiplica la fuerza y la grúa levanta más; con menos líneas (reenvío sencillo) el gancho sube más rápido y pesa menos. Es el compromiso más directo de toda la configuración: capacidad contra velocidad.
No hay un reenvío mejor: hay un reenvío correcto para el mix de cargas de tu obra. Los números deciden.
Qué cambia físicamente
En doble reenvío, el cable pasa por más poleas en el bloque del gancho: cada línea adicional reparte el peso, el cabrestante tira con menos esfuerzo por tonelada y la capacidad máxima sube. El precio: el gancho viaja más lento —por cada vuelta del tambor sube menos cable— y el propio bloque pesa más, lo que resta capacidad neta en radios largos.
En reenvío sencillo hay menos líneas: el gancho sube rápido y ligero, ideal para ciclos cortos, pero la capacidad máxima se reduce. La física es transparente: no hay truco, solo poleas.
La comparativa con números de flota real
Estas son cifras de configuraciones reales, no de folleto. La capacidad máxima es a radio mínimo; la punta, al final de la pluma.
Mismo modelo, dos reenvíos:
- BPR 446: 12 t máx en doble reenvío vs. 8 t en sencillo
- BPR 229: 8 t en doble reenvío vs. 4 t en sencillo
- Potain MC 85: 5 t en doble reenvío vs. 2.5 t en sencillo
- BPR 229 en punta de pluma: 2.6 t en doble reenvío vs. 2.9 t en sencillo
El detalle que sorprende: la punta se invierte
En radios largos, el reenvío sencillo puede sostener más que el doble: su bloque de gancho más ligero deja capacidad neta para la carga. El doble reenvío gana cerca del mástil, donde el peso del gancho es irrelevante frente a la fuerza del polipasto.
Por eso la pregunta operativa correcta no es cuál reenvío levanta más, sino cuál levanta más a tu radio de trabajo real. Ahí está toda la diferencia.
Cuándo elegir doble reenvío
El doble reenvío es la configuración de la carga pesada: prefabricados, elementos de estructura, losas densas y todo aquello que vive cerca del límite del equipo. Si tu obra mueve vigas, placas o equipos industriales, no es opcional.
La velocidad menor se compensa sola: las cargas pesadas son pocas por turno y el posicionamiento fino se agradece lento.
Cuándo elegir reenvío sencillo
El sencillo es la configuración del ritmo: mortero, cimbra, acero de refuerzo, cargas ligeras y repetitivas. Con el gancho más rápido, los ciclos se acortan y la cuadrilla deja de esperar al gancho.
Si el análisis de tus cargas típicas muestra pesos de 1 a 3 t durante casi todo el turno, la capacidad extra del doble reenvío es peso muerto —literalmente, en el bloque del gancho— que pagas en velocidad todos los días.
Cómo decidirlo en una tarde
Lista tus diez cargas más frecuentes y tu carga crítica con su radio. Si la crítica supera la capacidad del sencillo, vas de doble. Si solo dos maniobras al mes la superan, calcula si valen la penalización de velocidad de todo el proyecto.
Cuando los números empatan, el desempate lo hace tu calendario: una obra de ritmo apretado con cargas ligeras gana más con velocidad; una obra prefabricada gana con capacidad. El diagnóstico de grúa torre de nuestro sitio hace este cruce automáticamente: le das cargas y radios, y devuelve el modelo y el reenvío que cubren tu peor caso sin sacrificar el ritmo diario.
El mini-checklist del reenvío:
- Tu carga crítica y su radio: ¿la cubre el reenvío sencillo?
- Tus cargas típicas: ¿cuántas viven por debajo de la mitad de la capacidad?
- ¿Tu calendario paga mejor la velocidad de ciclo o la capacidad punta?
- ¿La maniobra pesada es diaria o de dos veces al mes?
Preguntas frecuentes
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